Alejandro Zambra publicó en La Tercera de este domingo una interesante columna acerca del reciente “ninguneo” de Richard Ford a Roberto Bolaño, un supuesto berrinche tan poco fundamentado como probablemente envidioso por parte del estadounidense. Que algunos autores y críticos comenzaran a cuestionar la positiva recepción de Bolaño en Estados Unidos era inevitable, ya sea porque es tentador ser la voz discordante en una marea de loas y alabanzas, o porque efectivamente el autor no resulta del gusto de todos.Según Zambra, la herejía de Ford se explica en parte con el manido argumento que la literatura estadounidense es “pagada de sí misma” o, en otras palabras, autorreferente y tal vez provincial. Una generalización tal sólo puede venir de alguien no familiarizado con dicha literatura o de personas cuyo acceso a ella proviene de lo que se traduce al español, sin reparar en los autores que año a año el mercado hispano ignora.
Con todas sus idiosincrasias y las referencias ineludibles a su cultura , ¿qué tienen de “pagados de sí mismos” autores tan distintos como Thomas Pynchon, Denis Johnson, Larry McMurtry, Philip Roth o James Ellroy, por nombrar sólo a algunos de los escritores de EE.UU que han publicado recientemente? Pese a ser reconociblemente estadounidenses y que su repercusión se deba parcialmente a la influencia cultural de su país, ¿acaso no es un acontecimiento a nivel mundial cada vez que uno de ellos publica algo nuevo? Y no, no me refiero a un acontecimiento tipo Dan Brown, si no al hecho que la expectación que generan es relativamente espontánea – al menos en comparación con la maquinaria editorial que mueven autores como J.K. Rowling – y más bien fundamentada en la calidad de la obra que precede al libro de turno. A veces me da la impresión que todo lo que conocen quienes hablan de literatura estadounidense – con la excepción de personas como Rodrigo Fresán y unos pocos más – son los autores del canon tradicional (Fitzgerald, Faulkner, Hemingway), un par de nombres que por alguna razón han cobrado más influencia en el mundo de habla hispana (Cheever, Carver, Bukowski) que otros igualmente buenos (John Gardner, Owen Wister, John O'Hara) y los contemporáneos que ningún crítico puede eludir como Roth, DeLillo o Auster. La literatura de EE.UU tiene muy poco de provincial. Un buen ejemplo es Virginia, un estado particularmente retrógrado en lo cultural y cuya universidad pública sin embargo edita una de las mejores revistas literarias del país, el Virginia Quarterly Review. En sus páginas apareció recientemente la traducción al inglés de Bonsái de Zambra. Por lo demás, si bien se estima que apenas el 3% de los libros que se publican anualmente en inglés son traducciones, numéricamente es bastante más de lo que cualquier persona va a leer en su vida.
Si vamos a hablar de literatura provincial, qué mejor ejemplo que las letras chilenas, cuya envergadura le permite a duras penas proyectarse regionalmente (basta comparar nuestra anémica producción con lo que ha pasado en la última década en Perú o bien con la tradicional vitalidad de la literatura argentina). ¿O acaso alguien ha leído la traducción al inglés de Palomita Blanca? Para ser justos con Zambra, su opinión no es nueva. A fines el año pasado, el miembro de la Academia Sueca Horace Engdahl despertó la furia del establishment literario local al tachar a la literatura estadounidense de “insular” y “demasiado sensible a las tendencias de su propia cultura de masas”. La reacción fue igual de burda que el juicio de Engdahl, burlándose de la supuesta irrelevancia de autores como Le Clézio y el esnobismo aislacionista de la propia Europa. Más que preocuparse del aparente ninguneo en que incurrió Ford – pese a que su referencia a las “escenas de sexo” de Los detectives salvajes deja en claro que la crítica era en parte una humorada – uno podría preocuparse por el ninguneo real que experimentan los buenos autores chilenos en su propio país. Después de todo, son muchos más chilenos los que leyeron el remake políticamente correcto del Zorro de Isabel Allende que 2666.






